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Ahora todos callados
Ahora que Telefónica prepara otro ERE, me imagino la escena: Yolanda Díaz ajustándose el traje estilo sindical chic, Pedro Sánchez afilando el discurso con sonrisa fotogénica, y todo el Gobierno calentando la garganta para exigir “ni un despido más en España”. Porque claro, cuando lo hacen Inditex, Carrefour, Mercadona o cualquier empresa privada, ahí sí: gritan, exigen, amenazan, insultan, y se cuelgan de los micrófonos para decir que “los trabajadores son sagrados” y que “l
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Pero nadie se va
Madrid, según los llorones profesionales, es poco menos que Chernóbil con terrazas, Corea del Norte con tapas y Venezuela pero con Zara al lado. Cada semana repiten lo mismo: “Esto es insoportable, esto es una dictadura, esto es ultracapitalismo opresor”. Pero ahí siguen. Con su latte de avena a 4,20€, tocando el violín emocional en redes y haciendo check-in en Malasaña como si fuera La Meca del martirio progresista. Porque claro: Madrid es horrible. Madrid es inhumana. Ma
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Rosalía como bandera política: postureo y estrategia
De repente, España ha amanecido con un fenómeno paranormal digno de Iker Jiménez: todos los políticos se han convertido en críticos musicales. No sé qué ha pasado, pero ahora parece que la clave para entender el país no está en los presupuestos, en la sanidad, en la vivienda o en el salario mínimo: está en opinar sobre Rosalía. La escena es patética: diputados, ministros, asesores y hasta los que nunca han sabido juntar tres frases sin leer papeles ahora hablan con autoridad
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Los guardianes de “lo público” que solo protegen su trono
Hay que reconocerlo: pocas cosas resultan tan grotescas como ver a ciertos defensores del sistema público educativo comportarse como aristócratas del siglo pasado mientras exigen al resto que aplaudan, financien y se sacrifiquen por su causa como si fuera un deber moral. Se indignan, gritan, exigen respeto, presupuesto, huelgas, pancartas y silencio obediente. Pero cuando uno rasca un poco, solo encuentra lo de siempre: privilegios disfrazados de justicia social. Porque estas
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El guion de cada año: escándalo, solidaridad y sablazo
Qué pesados con el Fiscal General del Estado, el señor Ortiz. Ya aburre. Todos sabemos cómo va a acabar: no va a pasar absolutamente nada. Se inventarán cualquier fórmula, una reinterpretación jurídica, un tecnicismo de despacho o directamente un indulto encubierto. Ortiz es la pieza que Sánchez necesita tener a su lado cuando todo se desmorone, y lo van a proteger con uñas, dientes y BOE. El guion está claro, y lo peor es que nos lo repiten cada año. Ahora toca el episodio d
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Para España no llegan nunca
El Gobierno “llega tarde” a la campaña del Día de la Constitución. Pobrecitos. No les ha dado tiempo. Qué disgusto. Qué tragedia institucional. Qué inesperado desastre administrativo… salvo por un pequeño detalle: no han llegado tarde, han llegado exactamente cuando querían llegar. Es decir, demasiado tarde para hacer nada. Porque cuando algo no te importa, lo dejas pudrirse. Y a este Gobierno la Constitución le importa lo mismo que el reloj del Ayuntamiento a un okupa: nada.
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El chicle que todos mastican cuando les conviene
La política española tiene un talento especial para insultar nuestra inteligencia. Y el caso Junts es el mejor ejemplo: un partido que, sin cambiar absolutamente nada, ha sido presentado como moderado, fiable, dialogante, traidor, extremista, ultra, reaccionario, independentista radical, pobrecito engañado y hasta “víctima de Sánchez”, según quién necesite el titular del día. El PSOE, durante dos o tres años, ha ejercido de agencia de marketing de Junts. Nos vendieron que era
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Mierda
Hay algo profundamente podrido en la política española, y no es precisamente nuevo. Lo que pasa es que ahora ya ni se molestan en disimular. PP y PSOE —los eternos guardianes del cortijo— no compiten por limpiar la política, sino por ver quién consigue ensuciar al otro justo a tiempo para que el hedor se reparta equitativamente y ayer lo podíamos comprobar de nuevo. Ya no se trata de combatir la corrupción, sino de gestionarla. De calendarizarla. De saber cuándo conviene solt
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El círculo perfecto
La consultora Opina360, dirigida por su antiguo jefe de gabinete, Iván Redondo, aparece justo en el momento oportuno. ¿Casualidad? Ninguna. Todo encaja. Con el CIS de Tezanos ya completamente desacreditado, hacía falta un “CIS 2.0”, una herramienta nueva, aparentemente privada, pero con el mismo objetivo: dar oxígeno demoscópico al sanchismo y seguir alimentando la ficción de que el PSOE y el PP van empatados. Qué casualidad que, una vez más, el Partido Socialista nunca baje.
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Cazar para sobrevivir
Hay una cosa que el Partido Popular no ha aprendido todavía —y que el Partido Socialista domina a la perfección—: la caza política. Porque sí, esto no va de ética, ni de verdad, ni de justicia. Va de olfato, de instinto depredador, de saber cuándo una presa está herida y lanzarse a degüello hasta verla caer. El PSOE de Sánchez no gobierna: devora. No razona, destruye. No debate, ejecuta. Y lo hace con una precisión quirúrgica. Cuando cogen un caso, no lo sueltan. Cuando encue
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De progres a repudiados en menos de un telediario
Vaya por Dios. Los de Junts, los de Carles Puigdemont, ya no son progres. Se acabó el cuento. Ahora resulta que son ultraderecha, reaccionarios, peligrosos y poco menos que una amenaza para la democracia. Qué casualidad, justo cuando ya no sirven a los intereses de Pedro Sánchez. Durante años, nos vendieron que pactar con Junts era un ejercicio de “altura política”, de “diálogo”, de “valentía democrática”. Se les llamaba socios, compañeros de viaje, aliados por la convivencia
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Ay!! Richard
Hace apenas unos meses, la izquierda “caviar”, esa que confunde el activismo con posar en un plató, se llenaba la boca presumiendo de que Richard Gere había elegido España como residencia. Era, decían, la prueba de que este país era moderno, acogedor, atractivo para el capital extranjero. “España es un ejemplo de convivencia, de bienestar y progreso”, repetían entre copa y canapé. Pero hoy, que Gere se va, los mismos que le aplaudían le señalan con el dedo. Ahora resulta que
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Ya está bien
Ya está bien. Ya está bien de tener que soportar, en recintos privados, espectáculos políticos de quienes se creen dueños del discurso moral. Ya está bien de que un aficionado que paga su entrada para ver deporte tenga que tragarse pancartas, mensajes ideológicos y amenazas veladas, solo porque no comulga con el pensamiento único de una minoría ruidosa. Lo de esta imagen no tiene nada que ver con el deporte. No es amor a los colores, no es sentimiento, no es afición. Es adoct
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La España moderna
Nos venden la idea de una España moderna, pero lo que tenemos delante es una España domesticada, vigilada y anestesiada. Una España donde se confunde el progreso con la sumisión, la modernidad con la hipocresía y la libertad con la obediencia al discurso oficial. La España moderna es esa en la que abortar es más fácil que conseguir un ibuprofeno sin receta.Donde el Gobierno presume de feminismo mientras libera violadores con una ley chapucera. Donde se castiga al empresario
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Lo que falta son ganas
Quizá vaya siendo el momento —o más bien ya va siendo hora— de que este país empiece a tomarse en serio el significado de trabajar. Porque sí, a la primera o segunda oferta rechazada, se acabó el subsidio. Basta ya de mantener con dinero público a quien ha decidido profesionalizarse en “vivir del paro”. Y, de nuevo, absténganse los de siempre, los que sacan la bandera de la demagogia diciendo “a ver si ahora un ingeniero va a tener que ponerse a cortar pescado”. No, no se tra
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Del ‘nunca’ al ‘estamos aquí para hablar
Al final, la historia siempre se repite: cambian los nombres, los logos y los colores de las corbatas, pero el guion es el mismo. Si Feijóo tiene que decir que sí, dirá que sí. Si tiene que pactar con quien juró no pactar jamás, lo hará. Y si tiene que tragarse sus palabras, no duden que lo hará con un buen vino gallego para que le baje mejor. Porque, seamos claros, Feijóo no es un hombre de convicciones, sino de conveniencias. Y cuando el poder asoma, se derriten los princip
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Ya salió el " Francomodín "
Ya es tradición. Ya es casi marca registrada. Es la carta más usada del manual de emergencias de Moncloa: cuando algo va mal, cuando el agua empieza a entrar por la borda, cuando los asesores ya no saben cómo llenar el telediario sin mencionar la palabra “corrupción”, entonces —tachán— aparece Franco. Sí, Franco, el salvavidas ideológico de Pedro Sánchez. Parece que en el equipo de comunicación del presidente hay una pizarra con seis palabras mágicas escritas en rotulador roj
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El nivel: de los escaños al bar de carretera
Y luego se sorprenden de que la gente piense que este país está podrido por dentro. La escena política española ha dejado de ser un intercambio de ideas para convertirse en una pelea de taberna. Ya no se discuten leyes ni se confrontan proyectos: se reparten collejas verbales, se lanzan insultos y se mide quién tiene más “media hostia”. Así de alto está el nivel. Porque cuando un exvicepresidente del Gobierno, alguien que pretendía “asaltar los cielos”, responde en redes con
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Son cifras (no busquéis nada más)
Las cifras no opinan. No tienen ideología, ni sesgo, ni intención. Son lo que son. Y cuando los números golpean con tanta contundencia, sobran los discursos, los eufemismos y las interpretaciones. Los datos oficiales del Ministerio del Interior reflejan una realidad que nadie debería maquillar: los delitos sexuales han crecido en España y la proporcionalidad de autores no nacidos en nuestro país es desproporcionada respecto a su peso poblacional. Es un hecho. No una opinión.
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Empate
Estoy viendo a la Caverna de Izquierdas hiperventilar como si hubieran descubierto vida en Marte. Resulta que Ayuso está en Estados Unidos, visitando circuitos de Fórmula 1, y ya tienen tema para una semana entera de bilis. Que si el viaje lo pagamos “todos los madrileños”, que si es “indecente”, que si “qué vergüenza”. Vamos, el drama habitual de la izquierda cuando ve un billete de avión que no lleva destino a Cuba o Venezuela. Lo curioso es que, en ese ejercicio de superio
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