Alcobendas y el Día de la Marmota: prepárense, que el lunes empieza el show
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 29 ago 2025
- 2 Min. de lectura

Prepárense, vecinos de Alcobendas, porque a partir del lunes empieza oficialmente la temporada alta de hiperventilación política.
Ya los asesores de la planta noble lo tienen todo preparado porque es ese momento mágico del año en el que nuestros representantes públicos, después de un largo, reparador y merecidísimo (nótese la ironía) parón estival, regresan como si se hubieran metido una intravenosa de Red Bull. Vuelven más activos que nunca, más combativos que nunca y, sobre todo, más teatrales que nunca.
Que no cunda el pánico: nada de lo que pase en las próximas semanas servirá absolutamente para nada. Pero eso sí, el ruido será ensordecedor.
Primer acto: “La vuelta al cole”
El pistoletazo de salida será, como siempre, la batalla épica por los colegios.
Los unos dirán que “gracias a su gestión” los colegios están mejor que nunca.
Los otros responderán que todo es mentira, que los niños estudian entre goteras y pupitres del siglo XIX.
Los de más allá asegurarán que las mejoras existen, pero que han sido gracias a ellos.
Y, por último, los que no están ni se les espera. Esos son mis favoritos, los ex alcaldes y los come gambas. Mejor que nos acostumbremos desde el principio: así no contamos con ellos y todos felices.
Mientras tanto, los padres seguirán lidiando con los mismos problemas de siempre: coles sin sombra, clases saturadas y libros de texto imposible de encontrar, lista de material interminable. Pero tranquilos, que lo importante es quién sale mejor en la foto de nuestros representantes.
Segundo acto: La prensa local al rescate (de sus bolsillos)
Aquí entra en escena la troupe mediática. No hablamos de informar, no. Aquí se trata de competir por quién hace la genuflexión más profunda. Entrevistas, portadas, publirreportajes disfrazados de noticias, todo para ver quién trinca más pasta del Ayuntamiento o de cualquier concejalía despistada.
Porque seamos sinceros: nadie lee esos medios. No son referentes de nada. Ni marcan agenda, ni tienen influencia, ni sirven para contrastar información. Pero oye, el presupuesto en publicidad institucional sigue fluyendo generosamente. Por algo será.
Tercer acto: El eterno retorno
Después del circo inicial, se abre la temporada de “días oficiales”:
El Día de la Paz (con fotos de niños soltando palomas)
Los presupuestos (que siempre se venden como “históricos”).
Los precios públicos (que suben como la espuma, pero se anuncian con el eufemismo de “ajustes necesarios”).
Y así entramos, una vez más, en nuestro Día de la Marmota: mismas discusiones, mismas promesas, mismo teatrillo. Cada año nos dicen que “esta vez sí” será diferente, pero la realidad es que, salvo el catering de las ruedas de prensa, todo sigue igual.
Bienvenidos al déjà vu. Vecinos, preparen las palomitas. Desde el lunes, Alcobendas se convierte de nuevo en una telenovela política de sobremesa, con actores sobreactuados, guiones reciclados y una audiencia cada vez más indiferente.
Unos dirán que trabajan por ti, otros que luchan contra los que dicen que trabajan por ti, y otros directamente ni aparecerán. Mientras tanto, los problemas reales de la ciudad seguirán aparcados —como los coches en doble fila frente a los colegios—.
Bienvenidos al curso político 2025 en Alcobendas. Bienvenidos, de nuevo, al Día de la Marmota.
Miguel Ángel Arranz





