Cuando gobernar es posar: Alcobendas, cada día más insegura
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 11 jun 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 12 jun 2025

Mientras la mayoría de municipios y distritos de la Comunidad de Madrid celebran un descenso generalizado de los delitos, Alcobendas se descuelga con una realidad alarmante: más criminalidad, más inseguridad, y más distancia con el modelo de ciudad segura que proclama su gobierno local.
En 2024, según el Ministerio del Interior, la Comunidad de Madrid redujo su criminalidad total un 2,9%. Municipios como Las Rozas (-3%), Torrelodones (-9%) o Villaviciosa de Odón (-7,3%) consolidan esta tendencia. Sin embargo, Alcobendas sube un 6,5%, confirmando que aquí se está haciendo justo lo contrario de lo que funciona. Y lo peor es que 2025 lleva exactamente el mismo camino: las primeras cifras confirman que la delincuencia no solo no se frena, sino que sigue creciendo en los mismos puntos calientes y con los mismos errores políticos.
El Ayuntamiento, en lugar de revisar su estrategia, responde con fuegos artificiales: coches oficiales de alta gama, patrullas ecológicas, pantallas LED “concienciadoras”, y ahora también radares sancionadores colocados estratégicamente para multar, pero no para proteger. Mucha estética institucional, pero poca eficacia en lo que de verdad importa: la seguridad del día a día.
Los datos son claros: Alcobendas va al revés
- Comunidad de Madrid: 399.972 delitos (-2,9%)
- Alcobendas: 5.490 delitos (+6,5%)
- Robos con violencia e intimidación: Madrid -6,1% / Alcobendas +42,3%
- Ciberdelincuencia: Madrid -6,2% / Alcobendas +13,6%
- Delitos sexuales: Madrid +5,6% / Alcobendas +26%
Comparativa con municipios de su nivel económico
- Majadahonda: +5,7% de delitos totales, sin picos de violencia como Alcobendas.
- Las Rozas: -3% en criminalidad total, -53,8% en robos con violencia.
- Torrelodones: -9% en total, -36% en delitos sexuales.
- Villaviciosa de Odón: -7,3% en total.
- Tres Cantos: tasa delictiva de solo 31,3 por mil habitantes.
Riqueza sin protección y una alcaldesa mal asesorada
Con más de 60.000 euros de renta media bruta, Alcobendas está entre los municipios más prósperos del país. Pero esa prosperidad no se traduce en protección. La seguridad ha sido sustituida por marketing. La gestión por maquillaje.
Y lo más preocupante: la alcaldesa parece rodeada de un séquito de asesores y concejales que le cuentan lo que quiere oír, no lo que de verdad ocurre en los barrios. Prefieren el relato al resultado. La estética al contenido. Y mientras tanto, los problemas crecen fuera de los despachos.
Y una oposición que no se entera
Pero si la gestión del gobierno es decepcionante, la actitud de la oposición es directamente vergonzosa.
Los partidos que deberían fiscalizar, proponer y levantar la voz frente a este deterioro, asisten inmóviles a la situación, como una vaca mirando pasar el tren. Sin capacidad de reacción, sin discurso, sin un solo gesto de contundencia.
Cuando la seguridad de una ciudad empeora, la oposición no puede estar callada. No puede limitarse a esperar el desgaste ajeno mientras los vecinos sufren las consecuencias de una dejación institucional compartida.
Ahora, el PSOE se muestra repentinamente preocupado por las cifras de delincuencia, cuando ha pasado cuatro años gobernando completamente de espaldas a esta realidad. Su silencio y falta de acción en la anterior legislatura contribuyeron directamente a la situación de inseguridad que hoy denuncian.
Menos postureo, más seguridad
La seguridad no se improvisa. Tampoco se finge. Se construye con recursos, con decisiones valientes y con equipos que trabajen por los ciudadanos, no por los likes.
Alcobendas puede ser un ejemplo. Pero necesita gobierno, y también necesita oposición. Y hoy, tristemente, no tiene ni una cosa ni la otra.
Menos pantallas, menos radares recaudatorios, y más seguridad de verdad. Porque lo que está en juego no es la imagen de una alcaldesa. Es la seguridad de toda una ciudad.
Miguel Ángel Arranz





