La gran mentira de la vivienda en Alcobendas (II): El sorteo de humo y las gambas del silencio
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 11 jun 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 16 jun 2025

Lo que viene ahora es aún más grave: sabiendo que no pueden construir las 10.000 viviendas prometidas, la maquinaria propagandística ya está preparando el siguiente acto del engaño. En vez de asumir el fracaso, veremos sorteos de viviendas que no estarán listas hasta dentro de cuatro años, o incluso antes de mover una sola piedra. Bastará un acto con luz, cámara y marketing para simular que ya están en marcha.
Si eso no basta, utilizarán el viejo truco de apropiarse de viviendas construidas por la Comunidad de Madrid a través del Plan VIVE, como si fueran obra propia del Ayuntamiento. Y si un vecino de Alcobendas puede optar a ellas, ya lo venderán como un logro municipal. Es el “tocomocho” de la vivienda pública: prometer lo que no construyen y adjudicarse lo ajeno.
¿Y qué pasa con Valgrande, la joya de la corona? Pues nada. Está parado. Bloqueado. Congelado. Ni una sola excavadora. El sueño de 8.600 viviendas duerme el sueño de los justos mientras la Junta de Compensación sigue redactando papeles. Pero eso no impedirá que, en breve, aparezca la alcaldesa paseando por las calles inexistentes de Valgrande... quizá mediante un holograma, a este ritmo. No sería extraño. Todo vale en este espectáculo de cartón piedra, y total, lo pagamos todos.
Pero si grave es la manipulación desde el gobierno, más preocupante es el silencio cómplice de la oposición. Unos atenazados por sus vínculos con los propietarios de Valgrande; otros rendidos al “sí, alcaldesa” con la esperanza de repetir en lista en 2027. Y el resto ni está ni se le espera. Seguramente estén degustando una buena ración de gambas a costa del presupuesto público mientras la ciudad sigue sin vivienda asequible y los jóvenes siguen marchándose.
El modelo no tiene nada de nuevo. Es el de siempre: parecer en lugar de ser, maquillar en lugar de hacer, declarar en lugar de ejecutar. Y como en toda mentira sostenida, llegará el día en que la realidad estalle. Entonces ya no bastarán los posados ni los titulares de prensa. La vivienda no se construye con Photoshop ni con desayunos pagados a medios afines. Se construye con ladrillos, licencias y voluntad política. Y eso, a día de hoy, en Alcobendas... no existe.
Miguel Ángel Arranz





