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Pilar Sánchez Acera: Calienta que sales

  • Foto del escritor: Miguel Ángel Arranz Molins
    Miguel Ángel Arranz Molins
  • 14 jun 2025
  • 2 Min. de lectura

Pilar Sánchez Acera, hermana del exalcalde socialista de Alcobendas Rafael Sánchez Acera , ha pasado en pocas semanas de ser una figura discreta en el aparato del PSOE a convertirse en uno de los eslabones más débiles de la cadena de filtraciones que sacude al Gobierno. El escándalo que rodea al fiscal general y la presunta revelación de secretos amenaza con arrastrarla a una caída tan discreta como fulminante.


En su etapa como jefa de gabinete de Óscar López en Moncloa, Pilar ocupaba una posición privilegiada dentro de la maquinaria del poder. Y desde allí, según las actas notariales del exlíder del PSOE-M, fue ella quien envió a Juan Lobato la información filtrada del abogado del novio de Ayuso. Información que, acto seguido, fue utilizada en sede parlamentaria para atacar al entorno de la presidenta madrileña.


Hoy en dia, el juez del Tribunal Supremo pone el foco en su papel dentro de esa cadena de transmisión de información confidencial. Aunque declara como testigo, su testimonio ha dejado “fisuras” que abren la puerta a algo más que una simple declaración técnica.


Sánchez Acera alegó que borró los mensajes tras cambiar de móvil, y que no recuerda quién le pasó el contenido. ¿Un periodista? ¿Un miembro del Gobierno? ¿Una fuente “anónima”? La respuesta parece sacada del manual del daño controlado. El juez, sin embargo, ya ha puesto por escrito su desconfianza ante tal justificación.


Tras hacerse público su papel en la trama, fue apartada del Consejo de Administración de Paradores sin hacer ruido. Una forma elegante de quitarla del medio sin hacer escándalo, y a la espera de que el proceso judicial clarifique responsabilidades mayores.

Porque en política, lo que no sirve se tapa. Y si el caso avanza, la figura de Pilar es carne de purga interna.


Con su apellido ligado al socialismo de Alcobendas, con su pasado ligado al núcleo duro de Moncloa y con su presente completamente expuesto ante la opinión pública, Pilar Sánchez Acera se ha convertido en la ficha más frágil del tablero. Lo tiene todo para caer: cargo orgánico, cercanía al epicentro, implicación directa en la cadena de filtración y —lo más grave— ser ya prescindible para un partido que se aferra a la supervivencia institucional.


Porque en política, ser “la secretaria del secretario del presidente” no te blinda: te expone. Y con un fiscal general ya procesado y un partido necesitado de cortafuegos, Pilar calienta que sales ( lo que no sabemos es si sales en los audios, quizá el tiempo lo dirá )


Y seguidamente caerá también su hermano Rafael Sánchez Acera, que sólo conserva su puesto institucional por ser hermano de quien es. Su permanencia en cargos públicos es un anacronismo mantenido por el nepotismo más crudo. El PSOE de Alcobendas está plagado de 'la famiglia', esa red de lealtades familiares y personales que no resiste ni un minuto de regeneración política real.


Ángel, Cristina y demás miembros del clan socialista local deberán ir pensando en cómo recolocarse. La red clientelar que han tejido se tambalea y el castillo de favores cruzados se desmorona. Se acerca el fin de una era marcada por la mediocridad y la endogamia política.

La purga ha comenzado. Y esta vez, no hay parapeto institucional ni apellido que los salve.


Miguel Ángel Arranz

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