LOS ESPAÑOLES PAGAMOS EL RETIRO DE ORO DE PEDRO SÁNCHEZ

Según publica OKDIARIO, el Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado a Naciones Unidas 522 millones de euros adicionales a los que corresponderían a España por su peso en el organismo. Una cifra que merece una explicación, especialmente cuando nuestro país sigue teniendo demasiadas emergencias pendientes de resolver.
Porque una cosa es contribuir a los organismos internacionales y otra muy distinta es que los españoles tengamos derecho a preguntarnos qué obtiene nuestro país a cambio de semejante esfuerzo económico.
Y aquí aparece una pregunta incómoda: ¿está Pedro Sánchez preparando su futuro internacional con el dinero de todos los españoles?
No hay constancia de que tenga asegurado ningún cargo en Naciones Unidas, pero resulta legítimo preguntarse si tanta proyección internacional, tanto protagonismo diplomático y tanta generosidad económica responden exclusivamente a los intereses de España o también a las aspiraciones personales de quien sabe que algún día tendrá que abandonar la Moncloa.
Porque Sánchez tendrá que marcharse. Y cuando lo haga, quizá descubra que fuera del poder las cosas funcionan de otra manera. Ya no habrá ministros dando explicaciones por él, ni portavoces justificando cada decisión, ni una estructura gubernamental dedicada a sostener su relato.
Y quién sabe si entonces aparecerán nuevas preguntas judiciales sobre asuntos que hoy siguen rodeando a su entorno político. Conviene recordar que un cargo internacional no supone inmunidad general frente a posibles responsabilidades anteriores. Pero tampoco resulta descabellado preguntarse si Sánchez contempla una salida internacional como parte de su futuro político.
Mientras tanto, los españoles seguimos pagando.
Seguimos con la situación de Ceuta sin resolver, con una presión migratoria que exige respuestas y con unos ciudadanos que tienen derecho a saber cuál es el plan del Gobierno.
Seguimos con familias afectadas por la DANA que todavía esperan recuperar plenamente sus vidas.
Y seguimos, cinco años después, con damnificados del volcán de La Palma viviendo en alojamientos provisionales. Cinco años. Personas que perdieron sus viviendas y que todavía no han podido recuperar un hogar definitivo.
Pero para Naciones Unidas parece que siempre encontramos dinero.
No se trata de negar la cooperación internacional ni de cuestionar la necesidad de ayudar a quienes lo necesitan. Se trata de establecer prioridades, exigir transparencia y recordar que el dinero público no pertenece al presidente del Gobierno.
Pedro Sánchez no está administrando su patrimonio. Está administrando el dinero de los españoles.
Y los españoles tenemos derecho a exigirle que explique por qué determinados compromisos internacionales reciben semejante atención económica mientras demasiados problemas nacionales continúan esperando soluciones.
Porque quizá el verdadero problema no sea cuánto dinero estamos aportando a Naciones Unidas, sino si estamos financiando una política exterior pensada exclusivamente para España o también para el futuro personal de Pedro Sánchez.
Y si algún día termina ocupando un despacho internacional, con un magnífico sueldo y lejos de la política española, habrá una pregunta que seguirá mereciendo respuesta:
¿Cuánto nos habrá costado a los españoles preparar el retiro de oro de Pedro Sánchez?
Miguel Ángel Arranz
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