top of page

No es “la comunidad cristiana”: es España y es Navidad

  • Foto del escritor: Miguel Ángel Arranz Molins
    Miguel Ángel Arranz Molins
  • 26 dic 2025
  • 2 Min. de lectura


Lo que aparece en la imagen no es un gesto inocente ni una fórmula neutra. Es una declaración política. El Gobierno de Pedro Sánchez, desde una cuenta oficial del Estado, se dirige a los católicos de España como “la comunidad cristiana”, un término calculado, frío y deliberadamente reductivo. Como si hablásemos de un colectivo marginal, casi exótico. Como si no estuviéramos hablando de la raíz histórica, cultural y social de este país.


No. No es “la comunidad cristiana”. Son millones de españoles. Mayoría social. Mayoría cultural. Mayoría histórica. Y cada vez más visible.


Y no, tampoco estamos celebrando “las fiestas”. Eso déjenlo entre comillas, como hacen ustedes. Estamos celebrando la Navidad. Con nombre y apellidos. Con todo lo que eso implica. Con tradiciones, símbolos, valores y una historia que no empieza ni acaba en Moncloa ni en un manual de corrección política.


Resulta casi grotesco que sea precisamente gracias a eso que el Gobierno desprecia —lo que llaman “comunidad cristiana”— por lo que sigue en pie el espíritu de la Navidad en España. No gracias a campañas institucionales vacías, ni a mensajes edulcorados, ni a sustituciones lingüísticas ridículas. Sigue en pie porque hay millones de familias que la viven, la celebran y la transmiten.


Le guste o no le guste a Pedro Sánchez, España es uno de los países impulsores de la Navidad en Europa y en el mundo. No como producto de marketing, sino como tradición viva. Y no, no está en retroceso. Al contrario: cada vez hay más jóvenes que se incorporan a ella. Jóvenes que no tragan con la ingeniería cultural del Gobierno. Jóvenes que no quieren “fiestas” genéricas, sino Navidad. Con sentido, con raíces y con identidad.


Eso es lo que más les molesta. Que no funcione el relato. Que no se diluya lo que quieren diluir. Que lo que ellos tratan como residual sea, en realidad, mayoritario. Que lo que intentan arrinconar siga creciendo.


Llámenlo como quieran desde sus despachos: “comunidad”, “colectivo”, “sensibilidad”. La realidad es tozuda. En España hay Navidad. Hay tradición. Hay identidad. Y hay cada vez más gente joven dispuesta a defenderla.


Pese a quien le pese. Incluido el señor Pedro Sánchez.


Miguel Ángel Arranz


bottom of page