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¿Cuánto nos ha costado que la alcaldesa Rocío presuma de Fórmula 1?

hace 4 días
3 min de lectura


No llegó la Fórmula 1 a Alcobendas. Llegaron tres simuladores, un consejero, varias cámaras y una nueva oportunidad para ampliar el álbum fotográfico de la alcaldesa Rocío García Alcántara.


El acto celebrado en la Ciudad Deportiva de Valdelasfuentes formaba parte de la iniciativa regional «Madrid con el Motor», patrocinada bajo el programa «Pueblos con Vida». Todo muy deportivo, muy tecnológico y, sobre todo, muy fotografiable. La alcaldesa pudo hablar de Fórmula 1, innovación, turismo, hoteles llenos y empleo. El paquete institucional completo.


Solo faltó un pequeño detalle: explicar cuánto ha costado.


Porque cuando una Administración anuncia que una actividad es gratuita, lo único que quiere decir es que el vecino no paga una entrada. Pero los simuladores no aparecen solos, las instalaciones no se preparan solas, la seguridad no se organiza sola y las fotografías, los vídeos, la publicidad y el despliegue institucional tampoco salen gratis.


Y aquí aparece una cuestión todavía más llamativa. El programa «Pueblos con Vida» fue diseñado por la Comunidad de Madrid para revitalizar municipios de menos de 20.000 habitantes, combatir la despoblación y mejorar sus servicios. Alcobendas supera ampliamente los 120.000 vecinos. No es precisamente un pequeño pueblo rural que necesite ser rescatado del abandono demográfico.

El programa no fue diseñado para Alcobendas. Así de sencillo.


¿Qué hace entonces «Pueblos con Vida» patrocinando una actividad de Fórmula 1 en una de las ciudades más grandes y económicamente más potentes de la región? ¿Con qué partida se ha pagado? ¿Qué empresa ha cobrado? ¿Cuál ha sido el procedimiento utilizado? ¿Cuánto dinero destinado inicialmente a los pequeños municipios ha terminado financiando promoción institucional en Alcobendas?


Ya sabemos cómo suelen funcionar estas cosas en la Comunidad de Madrid y dentro del Partido Popular: se crea un programa con un objetivo muy concreto y un nombre aparentemente intachable, pero después el paraguas presupuestario se va estirando hasta cubrir actos, campañas y fotografías que poco tienen que ver con su finalidad original.


Puede que todo sea perfectamente legal. Pero, si además quieren que parezca transparente, tendrán que explicarlo.


Puede que los simuladores los haya pagado íntegramente la Comunidad de Madrid. Que lo digan y enseñen las cuentas. Puede que el Ayuntamiento únicamente haya cedido las instalaciones. También queremos saberlo. Y puede que Alcobendas haya asumido personal, montaje, electricidad, seguridad, comunicación, protocolo o cualquier otro gasto. Pues que lo detallen.


La pregunta es sencilla: ¿cuánto dinero público ha costado el acto y cuánto ha salido concretamente de los vecinos de Alcobendas?


Después está el comodín deportivo. Desde que Alcobendas fue distinguida como Ciudad Europea del Deporte, cualquier acto parece poder envolverse en esa bandera. Da igual que sea una competición, una gala, una presentación o tres simuladores instalados durante unas horas. Todo sirve para alimentar el relato deportivo municipal y, de paso, el fotobook permanente de la alcaldesa.


Esperemos que en el próximo pleno alguno de los grupos municipales pregunte por el coste. Aunque, viendo el nivel de domesticación de buena parte de la oposición, tampoco conviene hacerse demasiadas ilusiones. Al menos podrían disimular. Podrían solicitar facturas, contratos, convenios, patrocinios, gastos indirectos y recursos municipales utilizados.


No se trata de estar en contra de la Fórmula 1 ni de que los vecinos disfruten de unos simuladores. Se trata de saber por qué un programa creado para revitalizar pequeños pueblos aparece patrocinando un espectáculo en Alcobendas y cuánto hemos pagado por convertir la ciudad en otro plató para mayor gloria de su alcaldesa.


Rocío García Alcántara puede seguir haciéndose fotografías. Está en su derecho. Lo que no puede pretender es que los vecinos paguemos el álbum sin conocer el precio.


Miguel Ángel Arranz

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