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VOX: aquí no se libra nadie

  • 11 dic 2025
  • 2 Min. de lectura


Lo publicado por El Plural sobre los audios internos de Vox no es un desliz, es un retrato. Un retrato de una clase política sin ética, sin vergüenza y sin sótano suficiente para esconder la podredumbre. La ética ya no está por los suelos: está en el -1 permanente de cualquier ministerio, de cualquier sede, de cualquier despacho.


Ahora nos venden que como los audios eran “privados”, no debían publicarse. Muy bien. Pero nadie



desmiente el contenido. Nadie dice “eso es falso”. Nadie niega la frase clave: pedir dinero para una causa y no gastarlo en esa causa. Y luego, rematarlo con un “nos inventamos cualquier pollada”. Eso no es torpeza. Eso es cinismo organizado.


Hablamos de dinero solidario, de donaciones de gente humilde, de ciudadanos que dan lo poco que tienen creyendo que ayudan a algo justo. Y mientras tanto, los de arriba juegan a los chanchullos, al apaño, a tapar con excusas lo que huele a estafa moral. Hoy le salpica a Vox. Mañana será otro. El lodazal es compartido.


Y aquí viene lo verdaderamente grave:

Si esto hacen con dinero vigilado, con dinero de donaciones, con dinero finalista…

¿Qué no harán con fondos europeos?¿Qué no harán con presupuestos que la gente ni entiende ni controla?

¿Qué no harán con el dinero que manejan a diario lejos de cualquier foco?


Esto no es un escándalo aislado. Esto es un sistema podrido. Una mafia de traje, siglas y discurso hueco. Cambian los colores, cambian las banderas, pero el vicio es el mismo: usar la buena fe de la gente como combustible para su propia maquinaria.


Que nadie se engañe ya. No hay excepciones. No hay salvadores. No hay vírgenes en este burdel político.

Solo hay responsables que aún no han pagado.


Y sí:

Son unos impresentables.

Todos los que miran hacia otro lado también.


Miguel Ángel Arranz

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