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Manual para domesticar la democracia
Hay golpes de Estado que no necesitan tanques. Basta un BOE y un par de manos sucias. Pedro Sánchez lo ha entendido mejor que nadie. Donde otros usaron sable, él usa reglamento. Donde otros clausuraban tribunales, él los reforma. Es más fino, más elegante… y mucho más peligroso. Nos vendieron la última reforma judicial como una “modernización”. Qué palabra tan gastada, tan vacía, tan perfecta para taparlo todo. La modernización que consiste en atar los hilos del poder judicia
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Iba de ser guapo
Lo de ayer fue un auténtico esperpento. Una demostración más de que el Partido Socialista ha perdido completamente el norte. La política, para ellos, ya no es cuestión de ideas, de gestión, ni de principios: es cuestión de estética. Toda la progresía del PSOE, desde la portavoz hasta el último palmero digital, salió en tromba a comentar lo realmente importante del día: que Pedro Sánchez estaba muy guapo con sus gafas y que Feijóo, sin ellas, parecía un gilipollas. Literal. Es
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¿Y si el camino fuera otro?
¿Y si la propuesta de Se Acabó La Fiesta a Vox no fuera solo un gesto político, sino una oportunidad? ¿Y si, más allá de los titulares, lo que realmente se necesitara fuera hablar, escucharse y entenderse? ¿Deberían dejar a un lado los egos y las siglas para centrarse en lo que de verdad importa: el país? ¿Y si no se tratara de un frente común “contra” alguien, sino “a favor” de algo? ¿A favor de una España que se escuche a sí misma, que busque puntos de encuentro y no trinch
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De progres a repudiados en menos de un telediario
Vaya por Dios. Los de Junts, los de Carles Puigdemont, ya no son progres. Se acabó el cuento. Ahora resulta que son ultraderecha, reaccionarios, peligrosos y poco menos que una amenaza para la democracia. Qué casualidad, justo cuando ya no sirven a los intereses de Pedro Sánchez. Durante años, nos vendieron que pactar con Junts era un ejercicio de “altura política”, de “diálogo”, de “valentía democrática”. Se les llamaba socios, compañeros de viaje, aliados por la convivencia
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Ay!! Richard
Hace apenas unos meses, la izquierda “caviar”, esa que confunde el activismo con posar en un plató, se llenaba la boca presumiendo de que Richard Gere había elegido España como residencia. Era, decían, la prueba de que este país era moderno, acogedor, atractivo para el capital extranjero. “España es un ejemplo de convivencia, de bienestar y progreso”, repetían entre copa y canapé. Pero hoy, que Gere se va, los mismos que le aplaudían le señalan con el dedo. Ahora resulta que
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Ya está bien
Ya está bien. Ya está bien de tener que soportar, en recintos privados, espectáculos políticos de quienes se creen dueños del discurso moral. Ya está bien de que un aficionado que paga su entrada para ver deporte tenga que tragarse pancartas, mensajes ideológicos y amenazas veladas, solo porque no comulga con el pensamiento único de una minoría ruidosa. Lo de esta imagen no tiene nada que ver con el deporte. No es amor a los colores, no es sentimiento, no es afición. Es adoct
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La España moderna
Nos venden la idea de una España moderna, pero lo que tenemos delante es una España domesticada, vigilada y anestesiada. Una España donde se confunde el progreso con la sumisión, la modernidad con la hipocresía y la libertad con la obediencia al discurso oficial. La España moderna es esa en la que abortar es más fácil que conseguir un ibuprofeno sin receta.Donde el Gobierno presume de feminismo mientras libera violadores con una ley chapucera. Donde se castiga al empresario
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Lo que falta son ganas
Quizá vaya siendo el momento —o más bien ya va siendo hora— de que este país empiece a tomarse en serio el significado de trabajar. Porque sí, a la primera o segunda oferta rechazada, se acabó el subsidio. Basta ya de mantener con dinero público a quien ha decidido profesionalizarse en “vivir del paro”. Y, de nuevo, absténganse los de siempre, los que sacan la bandera de la demagogia diciendo “a ver si ahora un ingeniero va a tener que ponerse a cortar pescado”. No, no se tra
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Del ‘nunca’ al ‘estamos aquí para hablar
Al final, la historia siempre se repite: cambian los nombres, los logos y los colores de las corbatas, pero el guion es el mismo. Si Feijóo tiene que decir que sí, dirá que sí. Si tiene que pactar con quien juró no pactar jamás, lo hará. Y si tiene que tragarse sus palabras, no duden que lo hará con un buen vino gallego para que le baje mejor. Porque, seamos claros, Feijóo no es un hombre de convicciones, sino de conveniencias. Y cuando el poder asoma, se derriten los princip
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La culpa la tiene la puerta de los leones
Debe de haber algo en esa puerta. Algo místico, químico o directamente milagroso. Porque es cruzarla —esa famosa Puerta de los Leones del Congreso— y ver cómo se produce una transformación que ni los laboratorios más avanzados podrían replicar. Entran activistas con convicciones, indignación y zapatillas cómodas, y salen señores y señoras con americana entallada, reloj suizo y una afición repentina por los menús degustación. No sé si será el mármol, la moqueta o el aire acond
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Ya salió el " Francomodín "
Ya es tradición. Ya es casi marca registrada. Es la carta más usada del manual de emergencias de Moncloa: cuando algo va mal, cuando el agua empieza a entrar por la borda, cuando los asesores ya no saben cómo llenar el telediario sin mencionar la palabra “corrupción”, entonces —tachán— aparece Franco. Sí, Franco, el salvavidas ideológico de Pedro Sánchez. Parece que en el equipo de comunicación del presidente hay una pizarra con seis palabras mágicas escritas en rotulador roj
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Mendigando excusas
Otra vez lo mismo. En este país ya no se puede ni intentar ordenar la convivencia sin que alguien salga a rasgarse las vestiduras. Ahora resulta que prohibir la mendicidad es “criminalizar la pobreza”. No, señores, no es eso. Es simplemente poner un límite. Es marcar una línea de respeto y dignidad para todos. Porque una ciudad no puede convertirse en un campo de indigencia pública, ni los vecinos tienen por qué convivir con escenas que, más que mover a compasión, reflejan la
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El nivel: de los escaños al bar de carretera
Y luego se sorprenden de que la gente piense que este país está podrido por dentro. La escena política española ha dejado de ser un intercambio de ideas para convertirse en una pelea de taberna. Ya no se discuten leyes ni se confrontan proyectos: se reparten collejas verbales, se lanzan insultos y se mide quién tiene más “media hostia”. Así de alto está el nivel. Porque cuando un exvicepresidente del Gobierno, alguien que pretendía “asaltar los cielos”, responde en redes con
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Son cifras (no busquéis nada más)
Las cifras no opinan. No tienen ideología, ni sesgo, ni intención. Son lo que son. Y cuando los números golpean con tanta contundencia, sobran los discursos, los eufemismos y las interpretaciones. Los datos oficiales del Ministerio del Interior reflejan una realidad que nadie debería maquillar: los delitos sexuales han crecido en España y la proporcionalidad de autores no nacidos en nuestro país es desproporcionada respecto a su peso poblacional. Es un hecho. No una opinión.
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Vuelva en 5 días......
Ya sabemos por qué los trámites se eternizan, por qué pedir una cita presencial en cualquier oficina pública es casi una misión imposible y por qué el sistema parece permanentemente colapsado. No es por falta de recursos ni por exceso de trabajo. Es porque casi el 50 % de los funcionarios trabaja desde su casa. Medio país intentando hacer gestiones y medio funcionariado atendiendo desde el salón de su vivienda. Luego vienen las excusas de siempre: que si están sobrecargados,
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Empate
Estoy viendo a la Caverna de Izquierdas hiperventilar como si hubieran descubierto vida en Marte. Resulta que Ayuso está en Estados Unidos, visitando circuitos de Fórmula 1, y ya tienen tema para una semana entera de bilis. Que si el viaje lo pagamos “todos los madrileños”, que si es “indecente”, que si “qué vergüenza”. Vamos, el drama habitual de la izquierda cuando ve un billete de avión que no lleva destino a Cuba o Venezuela. Lo curioso es que, en ese ejercicio de superio
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El dinero en metálico ya no huele… depende de quién lo toque
Ahí lo tienes, negro sobre blanco: la Agencia Tributaria te invita a denunciar pagos en efectivo de más de 1.000 euros, porque según este Gobierno, eso es casi un delito. Pero luego ves cómo los mismos que aprobaron esa ley —los del PSOE de Pedro Sánchez— manejan sobres, dietas y pagos en metálico como si no pasara nada, y te das cuenta de que aquí la ley no vale lo mismo para todos. Este es el Gobierno de Sánchez: el que criminaliza al ciudadano común por pagar con billetes
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De la acción a la escenografía: crónica de una deriva previsible
Vox ha pasado de ser un partido incómodo, de esos que decían las cosas que nadie se atrevía a decir, a convertirse en una maquinaria de gestos, de puro marketing patriótico. De la acción al gesto, del proyecto al “postureo”. Y ese cambio no es casual: responde a una estrategia calculada, pero también a una peligrosa falta de contenido. Vox ha entendido perfectamente la sociedad líquida en la que vivimos. Sabe que una imagen impacta más que una ley, que un vídeo en redes vale
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CON LAS COSAS DE COMER NO SE JUEGA
Podemos jugar a ser capitanes de barco, a ser activistas de película, a ser héroes de pancarta o navegantes del postureo. Podemos jugar a irnos de excursión ideológica con destino “solidaridad selectiva”, con cámaras esperándonos a la vuelta y aplausos garantizados en el aeropuerto. Podemos jugar a eso, sí. Pero con el dinero no se juega. Porque mientras estos cuatro dirigentes políticos se daban su baño de pureza moral, de redención personal y de propaganda ideológica, seguí
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Otra forma de leer los datos del CIS
Así es como lo deja el CIS. Otra forma de leer los datos, otra forma de entender la realidad política española. Porque detrás de los porcentajes maquillados, de los titulares de “ventaja del PSOE” y de la propaganda constante de Moncloa, hay un dato demoledor: apenas el 4,7 % de los votantes son los que realmente gobiernan este país. Son quienes, con una minoría ínfima, condicionan las leyes, los presupuestos y el futuro de 47 millones de personas. Ese 4,7 % se llama chantaje
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